jueves, 20 de noviembre de 2014

Recomendaciones en caso de EPOC

Henri Rousseau - Monumento a Chopin en el jardín de Luxemburgo
Si padeces Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica o esta afecta a alguien de tu entorno más cercano, debes saber:

1. Para evitar que la EPOC progrese a toda máquina, no debes encender un solo cigarro en la vida, además de alejarte de fumadores, ambientes cargados y de cualquier foco contaminante.

2. Recuerda que no eres más tonto que el resto de enfermos y sanos que pueblan la tierra. Una vez comprobado que la periodicidad y forma de uso de los inhaladores es la correcta, no permitas que te culpabilicen de utilizarlos de forma inadecuada. Y, si no lo haces, tampoco de fumar.

3. Disfruta de la vida. No te obsesiones, distráete, practica tus aficiones favoritas, rodéate de tus familiares y amigos, mantén la mente ocupada, sé todo lo feliz que puedas ser.

4. Sigue al pie de la letra las recomendaciones de tus médicos, realiza todas las revisiones y controles que ellos te aconsejen, tanto para mantener al día tu expediente respiratorio como para comprobar tu estado general o de cualquier otra parte del cuerpo. No seas perezoso, los profesionales conocen los motivos para aconsejártelo.

5. Aliméntate adecuadamente pero no te excedas. No te conviene aumentar de peso ni atracarte con grandes comilonas. Si, por el contrario, no tienes apetito haz un esfuerzo, te resultará más sencillo repartiendo la cantidad aconsejable en varias comidas diarias. Pregunta al especialista qué alimentos te desaconseja o recomienda.

6. Evita las emociones fuertes: enfados, sobresaltos, incluso –aunque sean agradables– las grandes sorpresas. Rodéate de personas que cuiden de no alterar tu estado de ánimo, que no alboroten en exceso, que te aseguren una vida feliz, que sepan dosificarte las noticias.

7. No te acomodes. Aunque resulte algo complicado, realiza todo el ejercicio que permita tu enfermedad. Siempre bajo supervisión médica, tomando precauciones pero sin ceder nunca a la desidia.

8. Programa una serie de rutinas y cúmplelas fielmente. Incluso si dependes del oxígeno domiciliario, intenta pisar la calle (o el campo) con la mayor frecuencia posible, caminar a diario es un ejercicio saludable. Si, por casualidad, no te encuentras con ánimo no importa, este irá mejorando con el tiempo. ¡Sal fuera! siempre que te sea posible caminar.

9. Procura establecer un clima de normalidad en relación a tu estado de salud. No seas latoso pero tampoco te escondas. Recuerda que la EPOC es una de las patologías peor divulgadas y que el reconocimiento social puede hacer tu vida más fácil. Para asegurarte un trato respetuoso, lo mejor es responder de forma clara y sencilla –sin complejos que valgan– cada vez que alguien te pregunte.

10. Convéncete de que no eres ningún caso raro: alrededor de un 10% de los mayores de cuarenta años padece EPOC. Cualquier mejora que consigas para ti se convertirá a la larga en beneficio para muchos.

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