martes, 30 de diciembre de 2014

Recomendación 3: Si tienes EPOC, sigue al pie de la letra los consejos de tu médico



En la consulta, has de asegurarte de que te escuchan. Tu experiencia sobre la enfermedad es tan importante .al menos- como los resultados de las pruebas que ¡seguro! no dejarán de mandarte.

Una vez establecida la vía de comunicación más fluida que te sea posible y tras haberte asegurado que se ha entendido todo lo que deseabas transmitir, te toca escuchar a ti. No tengas reparo en preguntar, toma notas si lo consideras necesario y, sobre todo, tómate en serio cada uno de los consejos que recibas. Debes entender que no son gratuitos, que el precio de no seguirlos o de hacerlo a medias lo vas a pagar tú y nadie más, y que el precio se mide en salud, no en dinero. En la salud de tus pulmones (que solo son dos y para toda la vida) y también, quizá, en más efectos secundarios.


Consejos referidos al modo de vida, los hábitos que has de abandonar (como el tabaco) o adoptar (como el ejercicio regular  al aire libre), alimentación recomendada, fármacos -cuya dosis es exacta, no aproximada y, como su efecto es a largo plazo, no las puedes abandonar cuando te plazca- pruebas diagnósticas y cualquier otro del tipo que sea.

Deja la pereza para las cuestiones secundarias: con el cuerpo no se juega. Y haz acopio de fuerza de voluntad porque la tienes, como todos, en cantidades infinitas. Es verdad que, para que aflore, hace falta un gran esfuerzo, ese has de ponerlo tú siempre que cuentes con la motivación necesaria. ¿Y qué mayor motivo que vivir, y vivir lo mejor posible?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para que cuentes eso que siempre has pensado y jamás te atreviste a decir: