miércoles, 25 de febrero de 2015

Recomendación 5: Si tienes EPOC, aliméntate adecuadamente

Vincent van Gogh. Bodegón con botella y limones en un plato





Puede que encontremos por ahí estereotipados consejos de alimentación, ingredientes que ayudan a respirar mejor 0 alguna de esas dietas milagrosas aplicadas a la cuestión respiratoria. Nada de esto resulta muy fiable, si alguien ha de recomendarte alguna cosa que sea tu médico especialista.

Para alimentarte –tanto si padeces EPOC como si no, tengas un peso excesivo o no llegues a la media– la regla general es: guíate por tu sentido común. Excepto que exista alguna otra patología o alergia a algún alimento, con una dieta sana, equilibrada y lo más variada posible no nos equivocaremos nunca. Por otra parte, ninguno de los que padecen este síndrome ignora que el exceso de peso es contraproducente y que la disnea intensa se agrava tras una comida copiosa.

En el primer caso, es preciso abandonar cuanto antes los malos hábitos alimenticios cambiándolos por una dieta saludable, así combatiremos el sobrepeso de forma lenta pero contundente. Las pequeñas reagudizaciones ocasionales producidas por una comilona son aún más fáciles de combatir: lo ideal es habituarse a consumir diariamente cinco comidas ligeras. De esta forma, nos aseguramos de estar convenientemente alimentados sin riesgo de eventuales retrocesos en nuestra capacidad respiratoria.

Naturaleza muerta con frutas-paul_cezanne
Paul Cezanne - Naturaleza muerta con frutas
No obstante, en EPOC se observa con relativa frecuencia una preocupante falta de apetito acompañada de delgadez extrema, incluso mayor de lo que correspondería a la cantidad de alimento ingerido. Es aquí donde lo que hemos establecido como pauta genérica se convierte en prioritario. Es posible que necesites una sobrealimentación pero no debes abordarla por tu cuenta bajo ninguna circunstancia. El especialista es quien debe establecer tus nuevos hábitos y, a partir de entonces, seguir sus consejos al pie de la letra se convertirá en imprescindible.

Nada de esto sirve para la hinchazón de vientre que, junto a la conocida como cara de luna llena, aparece con el tiempo en los pacientes tratados con corticoides. Si la dosis de medicamento se halla convenientemente ajustada por tu neumólogo, no debes considerar sobrepeso a esta circunstancia sino un factor, quizá algo incómodo, pero que debes asumir como un aspecto más del tratamiento que te corresponde.

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