lunes, 5 de octubre de 2015

¿Tabaco? ¡Bah! de algo hay que morirse



Estas palabras son fruto de la más absoluta ignorancia y el que conoce lo que un fumador se está jugando y no le contradice es un completo irresponsable.

No sirven los letreros, prohibirlo en locales cerrados era indispensable pero solo beneficia a los no fumadores o a los que fumaron alguna vez y la enfermedad o su propia fuerza les empujaron a dejarlo. Hay que empezar a hablar claro, clama al cielo la desinformación en que se les mantiene. Porque, desengáñense, el fumador cree que sabe lo que le espera, pero ni siquiera lo imagina. Vive en el limbo más absoluto y eso es una tremenda injusticia para él y sus seres queridos. Si no me creen, pregunten a las víctimas de enfermedades cardiovasculares, respiratorias, cancerígenas. La respuesta unánime será que nadie imaginaba esto.

Cada vez que mi amigo Paco Tella –sí, sí, Paco existe de verdad, aunque como comprenderán se llama de otra forma– decía que cuando cuenta lo que le ocurre: sus limitaciones vitales, el tiempo que pasó convertido en un trozo de carne con ojos y cerebro, sin aliento para hablar ni moverse, cuando explica que fallecerá ahogado tras una larga temporada atado a una bombona de oxígeno de 16 a 24 horas diarias, su interlocutor refleja el pasmo más absoluto en la cara junto a una incredulidad que va dejando paso al entendimiento y pregunta: “¿Todo eso te ha pasado por fumar?”. He presenciado esa escena un par de veces pero a él le ha ocurrido cientos.
El fumador - Adriaen Brouwer
Dando vueltas al asunto, creo que tengo la respuesta ideal. Lo que yo contestaría es esto:

“Supón que te van a ejecutar y te dan a elegir entre una muerte lenta provocada por la tortura o que te pegasen un tiro en la sien. ¿Tú, qué elegirías? ¿El tiro? Pues hazte a la idea de que el tabaco es un torturador implacable, que te va dejando sin resuello hasta que no sirves para nada, que te deja al borde del ahogo, que durante muchos años tendrás que depender de tu familia.”

Alegarán que esta explicación es demasiado cruda. De acuerdo. ¿Ustedes qué preferirían, padecer una explicación tan terrible como esta o sufrir los terribles efectos de la ignorancia en que están sumidos?


Creo que queda claro, así que empiecen a informarse de lo que significa vivir con una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, o en otras palabras, Bronquitis Crónica con/sin Enfisema Pulmonar.

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