domingo, 2 de abril de 2017

¿Cómo combatir la EPOC entre todos?

Los especialistas -neumólogos en este caso- lo que tienen que hacer es curar, y si esto fuese imposible por tratarse de una enfermedad progresiva sin posibilidad de vuelta atrás como es la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, deben paliar los síntomas, informar al paciente del estilo de vida que debe llevar así como del alcance de su patología y, frenar en lo posible la evolución por medio de terapia (fisioterapia, medicamentos, cirugía y cualquier otro tipo de intervenciones). No se les puede pedir más que esto, ellos están en su consulta, en su unidad hospitalaria, en su turno de urgencias y allí es dónde han de poner toda la carne en el asador. Todo lo demás ni está en sus manos ni es su responsabilidad.
¿Seguro?
Sin embargo, la única forma de que esta siniestra enfermedad no siga progresando impunemente pasa por informar masivamente a la opinión pública. Cuando se habla de los males del tabaco suele aludirse al cáncer, y eso no impresiona demasiado porque -alegan los fumadores- el cáncer (los cánceres) se originan de muchísimas maneras. Mientras tanto, la EPOC sigue siendo esa gran desconocida que origina infinidad de muertes y, hasta entonces, una gran cantidad de sufrimiento, tanto a la persona que ve apagarse poco a poco su capacidad respiratoria como a los que le rodean, que deben cuidarles, satisfacer sus necesidades más básicas y -casi lo peor de todo- presenciar desde la impotencia su angustia creciente.
Los ciudadanos se volverían más respetuosos en lo que a la contaminación cotidiana respecta -aunque solo les moviese el egoismo- los fumadores entenderían lo que les puede reservar el futuro, sin los paños calientes que fomenta la industria tabaquera, y el número de fallecimientos anuales descendería progresivamente. En poco tiempo, la apabullante cifra de 18.000 fallecimientos anuales por EPOC en España descendería de forma vertiginosa, porque la gente puede estar desinformada pero les aseguro que no es tonta. Decenderían los fallecimientos y esa otra cifra igual de abrumadora (dos millones y pico) de personas con los pulmones deteriorados que cada vez van respirando peor, perdiendo calidad de vida, convirtiéndose progresivamente en inválidos.
Pero no lo saben porque nadie les informa. ¿Y quién es el encargado de hacerlo? Los que saben de qué va, naturalmente. Bien, sigamos con la cadena lógica: ¿quienes son los que conocen en qué consiste la EPOC y cuales son sus causas? Pues los neumólogos, claro está. Y, con esto, volvemos al principio, así que repito la pregunta.
¿La única responsabilidad de los neumólogos en relación con la EPOC se reduce al aspecto terapéutico? Parece obvio que no, que en sus manos está el inicio de la cadena de divulgación, que deben depositar en las autoridades sanitarias y, entre ambos y gracias a los mass media, viralizar la información sobre la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica.
Ahora parece que en este inmenso prado se ha movido una brizna de hierba. Me refiero a la muy pertinente campaña que ha puesto en marcha recientemente A3 Media, de la que ya hablé en un post anterior, y que ni siquiera sé si sigue en vigor en este momento. Hoy me ha llamado la atención un artículo del Diario de Sevilla haciéndose eco de esta iniciativa y reflexionando sobre el asunto. Recomiendo que lo lean y que, a partir de ahí, sigan informándose sobre una cuestión tan candente como ignorada en esta sociedad absorta en fuegos de artificio que se muestra incapaz de fijarse en lo que le afecta de verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para que cuentes eso que siempre has pensado y jamás te atreviste a decir: